1892
Otro de los múltiples "favores" que Sagasta y Amós Salvador otorgaron a
la provincia de Logroño durante sus años de gobierno en Madrid es la concesión
de una "Estación Enológica" en Haro, cabeza del vino de Rioja. Se inauguró en el año 1892
y ha sido una pieza importante en el desarrollo vitivinícola de la provincia. Después, con el nuevo siglo, se levanta un nuevo edificio favorecida por Miguel Villanueva Gómez.
En su primer año de funcionamiento, con
Mariano Díaz Alonso, como director interino, se consiguieron dos cosas:
- en primer lugar unos locales con todo lo necesario para la fabricación del vino; y
- en segundo, un primer grupo de alumnos -aproximadamente unos 50- que asistieron a un irregular curso de conferencias.
Un año después se añade al centro un campo de experiencias y se dedicaba una atención muy intensa a la formación de enólogos
Cuando llega
la filoxera el centro había avanzado muy poco. Incluso su Director,
Víctor Manso de Zúñiga, escribe al final de la primera década del nuevo siglo (el XX), que todos los esfuerzos realizados hasta esta época habían sido "estériles". Sin embargo, durante 19 años consecutivos se inscribieron 427 alumnos,
y se examinaron 123 como capataces y 104 como aprendices, aprobando 93 y
71 respectivamente. En el año diez estaban colocados 63 en diferentes bodegas del país y el extranjero.
Hoy es una de las instituciones centenarias de la provincia y sigue aportando desde Haro su apoyo e investigación a la vitivinicultura de La Rioja
Enlaces relacionados:
La sierra: "Muerte de una región" |
Logroño: La tabacalera
Desde el verano de 1890 hay una Fábrica de Tabacos en la ciudad de Logroño. Desde su inauguración fue todo un símbolo para logroñeses y, en especial, logroñesas. Aporta trabajo, y las
cigarreras fueron la imagen viva industrial una población escasamente desarrollada.