La última manzana, acera norte, de la calle Portales
logroñesa, es el ejemplo más nítido de la acomodación
arquitectónica al transcurso de los tiempos. En ella se han asentado
los poderes dominantes de cada época.
En los años más
pretéritos fue sede del poder eclesiástico, con los frailes
mercedarios calzados viviendo de los frutos de siete fincas urbanas y
de 278 fanegas de tierra. En la España liberal fue cuartel, cárcel,
depósito de municiones,.. es decir, aposento de las fuerzas militares.
En 1890, la industria, como símbolos de los poderes burgueses,
se asienta en forma de Fábrica de Tabacos. Y hoy están ubicadas,
a partes iguales, la cultura -Biblioteca Pública y Sala de Exposiciones-
y el poder político del Parlamento de la Comunidad Autónoma.