El
14 de junio de 1890 fue fiesta doble en Logroño y sobre todo al final
de la calle de Portales o Mercado.
Se festejó al patrono San Bernabé
y se inauguró la nueva Fábrica de Tabacos aprovechando la infraestrucutra de un edificio anteriormente usado como convento, cuartel y almacén de municiones.
El trayecto recorrido para llegar a la segunda efemérides había
sido largo, aunque no excesivamente costoso, pues Sagasta, en primer lugar,
y Amós Salvador, a su lado, habían decidido la concesión
de una Fábrica de Tabacos de la Compañía Arrendataria
de España para Logroño; y las fuerzas vivas locales se preocuparon del resto.