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Jonrnadas
electorales por la Ley 1865
No hubo modificaciones substanciales en lo relacionado con
las jornadas electorales y las votaciones, en relación con todas las
elecciones moderadas, en estas dos últimas elecciones del régimen isabelino.
En la elección de 1865 la ocupación de las mesas de las Secciones, parece que
se repartieron casi por mitad entre las candidaturas: la unionista y la moderada.
Lo que sí sabemos, es que se comportaron en la resolución de las protestas como
antes, es decir, arbitrariamente. En la Sección de Nájera se dejó votar a un
elector que aunque no tenía la edad, estaba en las Listas; en la de Calahorra
se admitió "la papeleta" de otro "procesado criminalmente" y que se había "dado
auto de prisión contra el mismo"; y más aún, en la Junta de Escrutinio General
del Distrito no se proclamó como Diputado a un candidato, Gregorio Cruzada Villaamil,
que había "obtenido mayoría de votos".
Pese a esto, debemos hacer constar que se dio una gran novedad en esta elección
de 1865. Y fue la profunda renovación de los muñidores, tanto de una tendencia
política como de otra, como, por lo menos, se comprueba en los asistentes al
Escrutinio General del Distrito. De los diez Secretarios Escrutadores sólo uno
había participado anteriormente en este tipo de controles electorales, y además,
no muy asiduamente. Los restantes son neófitos, y buen número reúne otro rasgo
común: el de pertenecer a profesiones judiciales y ser electores como capacidad.
La intención renovadora de Posada Herrera parece que al menos en algunos apectos
fue sincera.
La Elección de 1865 también fue un calco de las pasadas en cuanto a la participación
diaria de los electores en las mesas de votaciones. El primer día la urna recoge
el mayor número de papeletas, y el último, los escasos restos. En el segundo
se acumulan cantidades intermedias a las de los dos días restantes, aunque se
constata que en este día de votaciones se dan ciertos manejos para hinchar los
resultados en algunas de las Secciones, según las conveniencias de las candidaturas.
Tantos los ministeriales como los moderados se valieron de estos manejos electorales.
Muy diferente fue el comportamiento electoral general de la última de las elecciones
del reindado de Isabel II. Lo comprobamos en la constitución de las mesas de
las Secciones. El caso de la de Santo Domingo de la Calzada es paradigmático.
En una Sección con 648 electores únicamente participaron en la constitución
de la mesa once . Y aunque no sabemos mucho más de esta cuestión para otras
Secciones, debemos dar por supuesto que este comportamiento fue generalizado.Y
también lo vemos en los que fueron los Presidentes y Secretarios Escrutadores
de las nueve Secciones de la provincia. Por suerte conocemos a todos, en total
cuarenta y cinco, y se comprueba que fueron prácticamente los mismos que ejercieron
de grandes caciques en los años del más profundo moderantismo de las dos décadas
anteriores .
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