Promotores de espectáculos
Hipólito
Rodríguez -en la fotografía inferior- orienta y controla el área de la
música, al unísono con los Directores de las Bandas de los Regimientos y con el
guitarrista Felipe Calleja.
El empresario de "nuestro lindo coliseo" -Teatro Principal- y
de la Plaza de Toros de la Victoria el dinámico
Don Cayetano Carasa contrata Compañías y Cuadrillas, mientras el malagueño
"Maese" Cornejo y
Fernando Díaz Landaluce y su Sra. Viuda conjugan con éxito la restauración y las representaciones escénicas, poniendo de moda los "
Café-Teatros".·.
El
"Voz Pública del Ayuntamiento" Jenaro Muriente, con su banda "
La Unión
Artística", anima los bailes.
Las Juntas Directivas de
El Círculo Logroñés, La
Amistad, La Mercantil y La Fraternidad (en la fotografía inferior una
de sus Juntas Directiva) fomentan entre sus socios la escasa socialización
interclasista derivada de la recreación.
A la vez...
los moralistas católicos y los líderes obreros pugnan por "la
conquista de las masas" desde los púlpitos y "
La Unión Obrera" sumidos en la
contradicción. Los confesionales demandan "santificar las fiestas" pidiendo el
descanso dominical y los laicos la disminución del trabajo reclamando la
"jornada de las ocho horas", pero ambos también denostan los usos que se hacen
de las escasas horas de asueto.
Mientras
salen a la calle las 13.500 páginas de los 3.363 primeros números de La Rioja,
impresos con una "Máquina Progreso" bajo la dirección de la familia de los
Martínez González-Zaporta, los logroñeses "se distraen", u ocupan "el tiempo
libre", con alguna de estas opciones.
"¡A la taberna
a embraganos!"
repetían los varones de las clases artesanas y jornaleras más humildes, para
los que se ofertaban, según las cuotas de las Matrículas de Industria de 1894,
31 bodegones y 26 tabernas, situadas en las bajeras de la Calle Mayor y en el
dédalo de callejuelas adyacentes.
Mesas de naipes y
de
billares
Los varones de las pequeñas y medias burguesías
comerciales, industriales, de la milicia y las profesiones liberales crean
"tendencias de opinión" en torno a las mesas de naipes y de billares en la media
docena de cafés y en las Sociedades de Recreo, mientras que "sus pares
femeninos" se exhiben en las tardes-noches de bailes, reuniones y "actos
sociales".
Programa de mano del "Teatro Principal" de Logroño. Año 1886
Ofertas de
espectáculos
En las Festividades, Carnavales, Fiestas y Ferias
Patronales, y contados días de temporada, se anuncian "abonos" para las
representaciones teatrales; entradas para los festejos celebrados en la "Plaza
de la Victoria"; "papeletas" para los partidos de pelota en el "Frontón del
Norte"; o pagan una "consumición mínima de treinta céntimos" para corear a "los
artistas" en "las bonitas veladas" de los café-teatros "El Siglo" y "El
Universal" o "veinticinco céntimos por consumición con Concierto" en el "Café de
París", "Café de la Habana", "Café de Colón" o "Café Suizo". O almuerzan y comen
en los estíos "exquisitos productos de importación", en el "Café de Verano de las
Amescoas·" del Paseo de los Reyes en el Espolón.
En el Kiosko ...
Y
siempre "estaba disponible", y gratis, para los Conciertos de las bandas de los
Regimientos, primero, la "plataforma de madera" de la Glorieta de Las Delicias;
y después, desde el 7 de agosto de 1892, el "Kiosco", construido por Hipólito
Bergasa por 5.000 pesetas, del Paseo Príncipe de Vergara.
Consumo de géneros
El consumo de ocio más atendido y generalizado es el baile, "alocándose" en
los Carnavales, y danzando al son de la "polka", el "Wals", las "mazourkas",...
o más infrecuentemente, de las habaneras, los pasodobles y "la jota del país",
en los días de veladas y actos.
En Teatro son los años de "Chateau
Margaux", de "Cuadros disolventes", de las "comedias frívolas" y las obras líricas del "género chico" (en
un acto principalmente).
Pasan "largas temporadas", con escaso público, en "El
Principal", Compañías teatrales foráneas, y muy de "tarde en tarde" "actores"
aficionados de la localidad representan funciones en sus Sedes Sociales,
animadas con discursos políticos de cohesión grupal.

Se
ejercitan, minoritariamente, los "sport" con excursiones y carreras de
Velocípedos, animadas por "El Veloz Club", que van dando paso a otras de "caballos metálicos" configurando el mundo del ciclismo.
En el "Frontón
del Norte" se inician los partidos y desafíos de pelota a mano, practicándose
"abultadas traviesas", y creándose un nombre, "pelotaris" como Martín Nájera,
"Peré"; Agustín López, "Chiquito de Nájera"; Florentino Lobato de Baños de Río
Tobía; Manuel Illera, "Gato Rojo", de Albelda, que se configurarán como
semiprofesionales con el nuevo siglo, al convertirse el espacio en "local de
ocio industrial" con reformas y material acreditado como las "Pelotas de
Elgoibar de 4 onzas y cuarto".
Aquel
15 de enero de 1889, cuando nace el diario
La Rioja, Francisca Marqués
(después
Raquel Meller) está dando su primeros pasos en Tarazona,
María de la O
Lejárraga cursa magisterio en Madrid, y
Lucrecia Arana y Eulalia Uliverri empiezan a triunfar en los teatros de la capital del Reino. Al arrancar este
segundo proyecto empresarial periodístico de Don Facundo, nace en Logroño
Alfonso Muñoz, corretea por Casalarreina el chiquillo
Pepe Eizaga y Santiago
Lope Gonzalo ("
Maestro Lope", simplemente) e
Hipólito Bergasa destacan,
respectivamente, como director de orquesta en Valencia y como empresario de la
madera en Logroño.
Los espectáculos, al cerrarse el siglo, contaban, sin
duda, con un futuro prometedor en la ciudad de Logroño.