Movimiento obrero
Las fechas míticas del movimiento obrero riojano son: 1870, 1891, 1893 (Pablo Iglesias visita Logroño), 1904,
1910, 1918 (
Daniel Anguiano candidato socialista a Diputado a Cortes por el Distrito de Logroño y Santo Domingo de la Calzada) y 1919.
Medio siglo de organización y lucha de clases costó a los trabajadores
la conqusita del tiempo libre al alcanzar las ocho horas de trabajo al día.
El logro es obra de muchos miles de militantes y ciudadanos anónimos que con sus sacrificios y la orientación de los
principales líderes obreros riojanos hicieron posible un mundo más igualitario del que hoy disfrutamos todos, incluso aquellos que más frenos pusieron a sus esfuerzos. Como agradecimientos, y en su memoria, hemos elaborado estas páginas.
Aspecto del Teatro Circo de Barcelona el 19 de julio de 1870 durante la celebración del Primer Congreso de la Federación Regional Española de la Internacional (A.I.T.). Entre los asistentes está una delegación de la Sociedad Cooperativa Obrera de Ezcaray. Primera manifestación organizada del movimiento obrero riojano.

La primera manifestación del 1º de Mayo, celebrada en La Rioja,
fue en la ciudad de Logroño en el año 1891. Después continuaron los actos, en cada anualidad, con mayor o menor éxito de participantes.
En 1889 se había acordado, en la Sala Pétrelle de París, celebrar una manifestación el día 1 de mayo de cada año para pedir a "las autoridades oficiales la reducción, mediante una ley, de la jornada de trabajo a ocho horas". Desde entonces se vino celebrando la "Fiesta del Trabajo" el 1º de Mayo.
La percepción de la fecha fue creando la imagen del grabado: una bestia, con pezuñas, garras, cuernos y gran cola, que arrojaba fuego por los ojos. Pero no se llegó a tanto, y los más sensatos aplaudieron por la concordia, y no reclamaron "las bayonetas guardadas en el occidente, y los sables envainados al oriente de la población".

Las
Uniones Obreras de las poblaciones riojanas refuerzan su actividad en las dos primeras décadas del siglo XX. Es especialmente activa la de Logroño-capital. En el
Centro Obrero de la calle de Herrerías se organizan orfeones, coros, grupos de aficionados al teatro, prensa, escuelas de formación, y ciclos culturales y de conferencias.
Potencian toda una cultura en la que el tema obrero es su núcleo preferente. Son los años del triunfo del "Juan José" de Dicenta.

En 1904 se decreta, por el Gobierno, el descanso dominical. Los obreros gozan de un día a la semana sin trabajo. Es uno de los primeros logros conseguidos con el Insituto de Reformas Sociales y un paso muy destacado en la modernidad social de los trabajadores.
El domingo festivo fue posible por la alianza de dos "fuerzas" tan distantes ideológicamente como la Iglesia y las Uniones Obreras. El cardenal primado de Toledo y las cúpulas de los obreros organizados pedían los mismos medios pero con distinta finalidad. Los confesionales exigían el domingo de ocio para "santificar las fiestas"; los obreros para descansar y formarse.
Hoy el descanso de los domingos se considera con absoluta normalidad, aunque a medida que avanzamos en el siglo XXI "corren más vientos" en su contra sin que influyan ni el laicismo ni el confesionalismo.

Dirigentes del Comité de la
huelga revolucionaria del año 1917. De izquierda a derecha están: Francisco Largo Caballero, Daniel Anguiano Mangado (natural de Haro - La Rioja), Julián Besteiro (sentado) y Andrés Saborit. La fotografía es muy conocida, y recoge el momento que están presos después del movimiento. En la cárcel -penal- permanecieron muy poco tiempo porque fueron
elegidos como Diputados a Cortes en 1918.