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Hipólito Bergasa Muñoz
Figura destacada del Logroño de "La Bella Epoca", de los "Felices Años Veinte" y de la IIª República,
su vida como empresario empieza casi de la nada. En 1892 tiene una simple carpintería que termina convirtiendo en una fábrica moderna y eficiente. Su primer trabajo destacado es la "construcción del primer grupo de carpintería del Colegio de la Enseñanza". Pero desde 1894, al conseguir la exclusiva de la fabricación de cajas para el envasado de tabaco de [La Tabacalera], inicia una expansión industrial que sólo se frena con el fuego de sus talleres en la entonces C/ de Zurbano en el verano de 1921.
Su dinamismo le lleva además a crear otro tipo de empresas, tales como una Sociedad Anónima para Envases Metálicos Litografiados, y en especial, otra de cremas a la cera para el calzado bajo la marca registrada de "Aguila Roja".
Pero D. Hipólito, como le llamaban todos, es también un inquieto promotor de espectáculos. El Teatro Bretón de los Herreros de Logroño vive una época dorada en los años que lo tuvo arrendado entre 1923 y el 31 de marzo de 1930, contratando a las mejores compañías nacionales. [La de Margarita Xirgu en dos ocasiones: [1925] y [1928].
Y lo mismo sucedió con el [Frontón Beti Jai] cuando en el año 1921 pasó a ser de su propiedad, y lo dividió para convertirlo en dos salas destinadas al ocio: la parte norte a cine, y la sur, a salón de baile, y más tarde,en 1927, éste último, también para juego de pelota a mano y pala.
Durante tres años, en la IIª Repúblcia, bajo la organización de Hipólito Bergasa, -1932, 1933 y 1934- se celebraron en este Frontón las mejores combinaciones de parejas de pelotaris del País Vasco y de La Rioja; los más comentados desafíos entre pelotaris de distintas poblaciones de La Rioja; las apuestas más animadas.
El Frontón Beti Jai
murió, y con él la pelota también, cuando lo dejó Hipólito Bergasa. Nunca más se supo de los hermanos Gato Rojo, de Limpias, Cantarín y los Lechuga; de Alcanadre, de Paraguayo, Monís y Blas o de Corono, Higinio y Coquis, y de otros muchos, ... que domingo tras domingo se peleaban en la cancha por la mañana y por la tarde.
Hasta muchos años después en plena posguerra, y debido al "fenómeno mediatico" de Barberito, Titín y del Val, nunca más se supo de la pelota riojana.
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