Si durante las Regencias, década moderada y bienio progresista son los esparteristas
y los "puros" los dominadores de la política local logroñesa, a partir de
los años sesenta la hegemonía progresista es asumida por la
familia rodrigañista-sagastina.
Su influencia comienza a manifestarse cuando en el año 1858 lograron poner
de acuerdo a todas las tendencias del partido, e incluso a los moderados
más abiertos, para que apoyaran al joven miembro familiar, el Ingeniero
de Caminos, Canales y Puertos
Práxedes
Mateo-Sagasta y Escolar, como Diputado a Cortes por el Distrito de la
capital.
Esta familia se aglutina en los años de las Regencias en torno al comerciante
Celedonio Sáenz de Rodrigáñez y Austria y su cuñado
Clemente Mateo-Sagasta
y Díaz, represaliado después del Trienio Liberal con el destierro a Torrecilla
de Cameros, que a la vez también era comerciante y transportista. Pero son
los hijos de ambos los que jugarán un papel político de primer orden. Del
segundo nace D. Práxedes Mateo-Sagasta, el destacado líder del progresismo
del Sexenio y del liberalismo de la primera Restauración; y del primero,
Lucas, Eusebio e Hipólito, líderes destacadísimos de la política local de
la ciudad de Logroño durante la década moderada y los momentos de mayor
dominio de la Unión Liberal. El trío de Sáenz Rodrigáñez, en especial a
través de Hipólito, a su vez casado con Isidora, hermana de Práxedes, ocupará
muchas Concejalías del Ayuntamiento de Logroño, e incluso varias Presidencias
de Alcaldía. Pero además, con otras alianzas matrimoniales reforzaron aún
más su influencia política en la ciudad. Así Anselma, hermana de los tres,
casa con el destacado abogado logroñés Tadeo Salvador, que termina siendo
otro de los líderes políticos locales de estos años y sobre todo durante
el Sexenio; y una hija de Hipólito, Carmen, con
Lorenzo Codés García, sobrino
y final heredero universal de Manuel Martínez Pérez, Marqués del Romeral.
Todo este entramado de parentescos fuertemente endogámicos desarrollado
durante el reinado isabelino, aportará a D. Práxedes, cuando fuera Presidente
del Partido Liberal y del Consejo de Ministros, el suficiente material humano
o número de sobrinos y nietos como para
copar los Distritos Electorales de la provincia de Logroño fácilmente, durante toda la Restauración, e incluso hasta la Guerra Civil.