"Ayer ha fallecido en Madrid nuestro querido y antiguo amigo el señor Marqués del Romeral senador del reino y persona que contaba con numerosos amigos por sus condiciones de carácter. Los desgraciados han perdido con su fallecimiento un corazón sumamente caritativo, siempre dispuesto a enjugar las lágrimas de los que padecían cerca de él.
Los que conozcan la vida deI señor marqués del Romeral, saben bien los actos de verdadera abnegación, -de heroísmo-, podríamos decir sin hipérbole, llevados a cabo por él en épocas de epidemias, tanto en Cuba, donde pasó gran parte de su existencia, como aquí en España.
Como político, el señor marqués del Romeral mantuvo constantemente sus ideas dentro de una esfera liberal expansiva, y nuestra comunión pierde con su muerte uno de sus partidarios más honra(dos) y consecuentes.
Enviamos nuestro sentido pésame a la familia del finado, por cuyo eterno descanso elevamos nuestras fervientes preces."
Las poblaciones serranas del Sistema Ibérico, agregadas a la nueva provincia de Logroño nacida en el Trienio Liberal -año 1822-, habían disfrutado de una florenciente industria textil dispersa en el Antiguo Régimen. Desde principios del siglo XIX se fueron económicamente debilitando, y sus gentes, capitales y capacidad de innovación fueron conformando una fuerte emigración en busca de nuevas formas de vida. Definimos a todo este largo proceso global como la época de los riojanos del éxodo.
Acostumbrados a salir de su tierra, por el ejercicio secular de la ganadería trashumante, fueron asentándose por todo el territorio nacional y por las colonias del nuevo continente. En la mayoría de los casos, los triunfadores se quedaron en los nuevos espacios y sólo volvieron a su terruño como visitantes, turistas o filántropos; pero en otros, tornaron a sus poblaciones o aldeas de origen atraídos por la voz y la memoria de sus mayores o antepasados.
Son muchas las biografías de riojanos del éxodo y entre ellas la del protagonista de esta página. Nacido en la aldea de El Horcajo (Lumbreras) -17 de junio de 1804-, muy joven emigra a América y, según el oscuro relato que se ha construido sobre su vida, vuelve a La Rioja, para comportarse como uno más de esos que acumularon fortuna al "hacer las Américas". Se integró muy pronto en las formas de vida que traía el sistema liberal participando en la nueva economía y en las líneas políticas dominantes del Logroño donde se empadronó. Pasó por cargos políticos representativos locales, y saltó, en los períodos históricos de mayor dinámismo, a las Cámaras legislativas de la Cortes electo por sus conciudadanos y se integró en los niveles aristocráticos al hacerle titulado de un marquesado el Rey Amadeo de Saboya.
Cuando muere en Madrid el 21 de noviembre de 1881 se unen a su nombre el de Excemo., Marqués del Romeral, Hijo Predilecto de la ciudad de Logroño, exDiputado a Cortes y Senador del Reino. Sin duda, había alcanzado un largo cursus honoris.
