Esta es tu historia
"Lucha contra la filoxera" en La Rioja
La
recuperación del viñedo riojano, después del ataque de
la filoxera, fue lenta, costosa y muy problemática. Se puede decir que
no terminó hasta los años veinte.
La Diputación Provincial se ocupó de la repoblación del
viñedo desde los comienzos del siglo decretando acuerdos, formando comisiones,
... Y se ocuparon de ello todos los grupos políticos. Pero además
la prensa, tanto la informativa como la partidista, ofreció sus críticas
y opiniones, en muchos casos de manera escasamente civilizada.
La replantación
La repoblación fue problemática desde el primer momento, porque
los repartimientos realizados con anterioridad al ataque habían sido
contestados con fuerza y no se habían abonado. Como dio la coincidencia
que aquellas poblaciones que más debían fueron las primeras afectadas
difícilmente podían pedir ayudas. Así Sajazarraga pidió
a la Diputación 5.000 ptas. para atender a sus viñedos, pero no
había pagado ninguna de las cuotas de los repartimientos. Y esto mismo
sucedió con otras poblaciones también son sus viñedos dañados
desde el primer momento, como Haro, Foncea, Rodezno, San Asensio, San Vicente
de la Sonsierra, Abalos, Briones y Gimileo. Y aquellas otras que también
fueron afectadas en los primeros años del siglo, como Angunciana, Bañares,
Casalarreina, Castañares, Cirueña, Hervías, Ollauri, San
Millán, Tirgo, Tormantos, Treviana y Villalba de Rioja, debían
sus cuotas. En general las zonas de primacía política carlista
de nuestra provincia no habían aportado sus cuotas al fondo provincial
para la lucha contra la filoxera. Cuando el mal arrasó sus viñedos,
los restantes municipios pagadores, impidieron cualquier operación que
implicase "la inversión de los fondos con que varios pueblos han
contribuido". En esta tesitura poco a poco todos los pueblos fueron pagando
sus cuotas atrasadas y se iniciaron otras dificultades ¿Dónde
establecer los viñedos? ¿Cómo repartir las ayudas? ¿Cómo
se financiaría el coste? ¿A qué zonas se daría primacía
y prioridad para la replantación? ...
Fundadores de la "Caja Vitícola" contra la filoxera
Año 1910. Fotografía Muro
De izquierda a derecha están: Alejandro M. Villa, Antonio Pernas, X X, Pablo Irazábal, Mauricio Ulargui, Francisco Martínez González-Zaporta, Manuel Jiménez y Benigno Macua. (Palacio de la Diputación Provincial de La Rioja)
Respuestas a los problemas
En los primeros años del siglo las respuestas a todos estos y otros interrogantes
fueron muy pco eficientes y siempre con carácter de provisionalidad.
Nacen de la voluntariedad de algunos técnicos, como por ejemplo del ingeniero
agrónomo provincial, Vicente Crespo, y el Director de la Enológica
de Haro Victor Cruz Manso de Zúñiga, y de los conocimientos ya
experimentados en otras provincias, especialmente Navarra. Hasta el 20 de noviembre
de 1901, y en respuesta a una proposición de los republicanos, no se
nombró un Ingeniero Agrónomo exclusivamente dedicado a dirigir
los trabajos antifiloxéricos. Y hasta febrero de 1902 no funcionó
un Gabinete de información en Logroño, ni un vivero para las replantaciones.
En fechas sucesivas se crean otros medios favorables a las repoblaciones, como
en 1902 dos viveros más de vides americanas: "uno en la parte alta
de La Rioja y otro en La Baja"; y en 1907 un Laboratorio; y además
la Diputaciòn se siente apoyada por el Gobierno al congratularse éste
de que "la Diputación ha dado gallardas pruebas de que no ... tiene
olvidado" el problema de la filoxera. Pero sobre todo, en la lucha desesperada
por atajar los efectos de la plaga, los viticultores riojanos se arriesgan a
adquirir cualquier propuesta "secreta" que extinga la filoxera, como la
ofrecida en 1903 por D. Guillermo Varela Campo a los de Sajazarra previa la garantía
de la elevadísima cifra de 250.000 ptas.; o la de José Ortuño,
logroñés residente en Chile, sobre el uso del petróleo
para combatirla.
Pasos sucesivos: la "Caja Vitícola"
En 1904 renuncia el anterio Director de los servicios antifiloxéricos
y es nombrado el vitoriano José María Díaz de Mendívil
Velasco que propone la ampliación del vivero provincial de vides americanas
y la creación de cinco campos de experimentación. Sólo
es admitida la primera parte de la propuesta. En 1905 los problemas se acentúan,
pues se plantean los impagos de los repartimientos antifiloxéricos de
los pueblos del Partido Judicial de Haro, y de algunos otros Ayuntamientos,
como el de Calahorra, así como, dos años más tarde, son
los pueblos del Partido de Haro los que enumeran sus dificultades extremas para
abonar los repartimientos.
Cuando en el año 1909 se programan las replantaciones con seriedad y con criterios
de prioridad basados en la calidad de la tierra, ya era tarde. Muchos pequeños
y medianos viticultores, preferentemente avecindados en La Rioja Alta, se habían
arruinado y habían tenido que elegir la emigración. La Presidencia
de la Diputación de Francisco
González-Zaporta se recordará como el único intento
acertado de hacer frente a la situación de los viñedos tras el
desastre de la filoxera. A él se debe la "Caja Vitícola" que tanto
ayudó financieramente a las replantaciones. A pesar de su corto mandato
su labor produjo excelentes resultados.