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General Espartero Político
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... y no quiso ser Rey de España
Después del triunfo de "la septembrina" es, cuando "el recuerdo" viviente del "General del Pueblo", empadronado desde hace tiempo en la ciudad de Logroño, se transforma en paroxismo, o ¿en utopía, quizás?.

Los "Constituyentes revolucionarios" han logrado, no sin esfuerzos, legitimar, según la manera de decir de los juristas, al país como monárquico. Y como no parecía fácil nombrar un Rey que supusiera una respuesta de política exterior equilibrada, entra en juego "el recuerdo", "el nombre" y "la fama" de nuestro Duque.
¿Por qué no ofrecer la Corona al General Espartero y convertirle en Baldomero I Rey de España?.

El "recuerdo" se vertía en un sueño fantasioso. Con el Duque de la Victoria se podría encabezar una nueva dinastía derivada del sufragio universal o "popular", y a la vez solventar los problemas diplomáticos del exterior, ya que "su prestigio se mantenía incólume y su glorioso nombre sonaba siempre grato a los oídos del pueblo", como escribía nuestro testigo de la visita de Prim y sus compañeros a Logroño antes de la "revolución".

Y por ello, como sucediera reiteradamente en la vida de Espartero, se hacía ver que la petición de D. Baldomero como Rey emanaba, más de la base, de "los de abajo"o "del pueblo", que de los intereses de las capas burguesas simpatizantes y militantes de la Unión Liberal o del Partido Progresista, que era donde se situaba ideológica y económicamente nuestro General. Y es que el miedo a las fuerzas y reivindicaciones populares era tan obsesivo en aquellos primeros años setenta para todos estos grupos, que debían fabricar constantemente sus apoyos. Como el pueblo había acudido a la prensa, a los panfletos, a los libelos,... y sobre todo a un extremado número de ripios para solicitar la entronización de Espartero, los políticos liberales de todo signo no pudieron hacer otra cosa que sumarse al delirio buscando amansar los rugidos de las fieras.

De aquí que muy pronto el lema de "Espartero Rey, es España con honra" pasara de la copla popular a los líderes políticos de los partidos. En las Cortes y en el Gobierno, encabezado por el nuevo Espadón de turno, el General Prim, empezaron a considerar el tema. En unos casos con verdadera sinceridad; en otros como mera cortesía; y en los más como una halagüeña, aunque simple, solución.
Progresistas y
republicanos

Espartero Rey. Simbolismo

Sabemos que fue el progresista Pascual Madoz uno de los más entusiastas promotores de la candidatura de Espartero como Rey, organizando recogida de firmas, reuniones, comisiones y manifestaciones en su favor. Pero no fue el único. Ni fue en exclusiva una campaña de políticos de ideología progresista.

También participaron activamente buen número de republicanos. Y limitándome a las fuentes regionales, ahí tenemos el ejemplo del republicano logroñés Francisco Sicilia de Arenzana, -que sería Diputado por el Distrito de nuestra capital con este significado político en convocatorias anteriores a la proclamación de la República-, que sin finalizar el año 1868, ya publicaba en la imprenta Menchaca de nuestra ciudad un folleto bajo el título Un monarca ... y la República, o Espartero, Rey. Consejos sanos de actualidad.

Edición facsímil de este libro

En consecuencia, las autoridades gubernativas y los representantes del pueblo, en lugar de limitarse a mirar simplemente hacia la ciudad de Logroño, se pusieron en camino hasta élla para ofrecer el trono a un anciano muy próximo a los ochenta años.

Grabado en "El Globo" 1879

Espartero político

Diputado por Logroño
Presidente Bienio Progresista
Presidente y Regente
Visita a Logroño

De los hechos han quedado numerosos testimonios. Yo sólo retomaré algunos de los más vulgarizados para que nos sirvan de ejemplo de la utopía de todo un pueblo en un momento de nuestra Historia. Muy conocida es "la carta autógrafa" del Conde de Reus, el General Prim, en la que se pregunta a Espartero sobre su aceptación de la corona si la Asamblea se la concede. No lo es tanto la visita de la Comisión de Diputados y periodistas que desde Madrid se acercaron hasta su Casa-Palacio en la capital de La Rioja para entregarle el papel.

En la primavera de 1870, con los primeros soles de mediados de mayo, llegó a la Casa-Palacio de Espartero en Logroño una Comisión designada por Prim e integrada por media docena de Diputados a Cortes y por los Directores de dos de los periódicos esparteristas de Madrid en aquellas fechas, El Progreso y La Independencia.

Con ellos venía la famosa carta autógrafa del Presidente del Consejo de Ministros, el General Prim, dirigida a Espartero, y también el logroñés Justo Tomás Delgado y Bayo, ahora Diputado, cuyos recuerdos nos ayudarán ahora para reconstruir esta entrevista.

Según el Diputado son recibidos por el Duque en su residencia "con natural agrado, por que veía en nosotros amigos muy leales y afectuosos, de incondicional adhesión".
Justo Tomás Delgado Bayo

El encargado de parlamentar y dirigir el acto fue Francisco Salmerón, el hermano del más conocido D. Nicolás , el cual sustentó su discuros en este ruego: "el general que siempre se ha atenido a la voluntad nacional no podía desoír en aquellos críticos momentos de incertidumbre y confusión en que la patria le llamaba, como se llama en las grandes tribulaciones al que puede traer la salvación".

Discurso Espartero

Pero sobre todo en donde insiste nuestro testigo es en, la que dice fue, la respuesta del Duque:

"Grande embarazo siento siempre al contestar a los elogios que se prodigan a mi persona, que después de todo, no soy más que un soldado dispuesto siempre al sacrificio por la patria. Agradezco a ustedes en el alma esta nueva prueba de su amistad y adhesión; pero les ruego que me dispensen de no entrar en el fondo de la misión que se les ha confiado. No soñemos, amigos míos. Yo nunca soñé de joven; menos soñaré ahora, en que el paso de los años se entumecen y recogen las alas de la fantasía. Al trasmitir ustedes la expresión de mi gratitud al general Prim y demás amigos que en mi pusieron las miras con tan alto pensamiento, díganles de mi parte que la abandonen por completo y que alarguen el paso en el camino de la constitución monárquica del país. Que desistan de traer al solio español a ningún prícipe extranjero porque eso sería prolongar la peligrosa interinidad en que vivimos".

La reunión se disolvió con la misma naturalidad que se inició. El Duque invitó a todos los comisionados a pasar la tarde en su Casa de Campo de la Fombera, para demostrarles cuáles eran, entre otras, las alegrías de su estancia y su retiro en nuestra ciudad. En uno de los apartes del Duque con el Diputado riojano cuando disfrutaban de la fiesta, aquél le formuló el siguiente comentario: "En Madrid andan cegados por el polvo y el humo de las ruinas de lo que han destruido y quemado, y quieren sacar el ascua con mi mano: pero yo soy viejo, y a perro viejo no hay tus tus".
Carta de Prim

Espartero, igualmente, necesitó muy poco tiempo para firmar su respuesta negativa a la carta del Excelentísismo señor capitán general del Ejército Conde de Reus, Presidente del Consejo de Ministros, que portaba D. Pascual Madoz, y que estaba redactada en estos términos:

"Madrid, 13 de mayo de 1870.
Serenísimo Señor: El Gobierno del Regente considera llegado el momento de dar una solución definitiva al momento que atravesamos.

Los dignos ministros que componen el Gobierno que tengo el honor de presidir enhelamos el bien de la patria y la consolidación de sus libertades. Sabido es que al resolver la cuestión de Monarca amigos y apasionados de V.A. se acordaron de los servicios prestados a la causa constitucional por el pacificador de España. Para este caso, y, según lo he hecho autorizado por el Gobierno, como lo estoy en esta ocasión presente, en todas la candidaturas anteriormente iniciadas, con los respetos debidos, desearía saber si podría contarse con la aceptación de V.A. para Rey de España en el caso de que las Cortes Constituyentes y soberanas se dignaran elegirle.

El Gobierno no patrocina ninguna candidatura, dejando a la Asamblea la más completa libertad. Tiene, sin embargo, el deber de evitar que las pasiones se agiten inútilmente si no hubiese de aceptar el candidato que las Cortes elijan.

V.A. conocerá cuán elevado y patriótico es el pensamiento que, en nombre del Gobierno, me obliga a dirigir a V.A. esta carta, de la que es portador mi antiguo amigo y diputado a Cortes el Excmo. Sr. D. Pascual Madoz, quien ciertamente es una de las personas más adictas a V.A.

Queda de V. A. con las más distinguida consideración, su afectuoso y muy respetuoso servidor,

Firmado: El Conde de Reus.

A.S.A. serenísima y capitán general del Ejército don Baldomero Espartero, Duque de la Victoria".


General Prim

Respuesta Espartero

Transcribíamos las razones aducidas para no ser Rey de España a la Comisión de Diputados y periodistas reunidos en su Casa-Palacio, y en la carta inmediata recogemos las excusas aportadas a la de Prim. "Excmo. Sr.: El Excmo. Sr. D. Pascual Madoz me ha entregado la muy atenta comunicación de V.E., fecha 13 del actual, en la que se sirve manifestarme, en nombre del Gobierno que dignamente preside, si podría contar con mi aceptación para Rey de España en el caso de que las Cortes Constituyentes y soberanas se dignaran elegirme. // Agradezco en lo más hondo de mi corazón las consideraciones que el Gobierno me dispensa, y le aseguro que siempre estaré dispuesto a sacrificar mi vida por la libertad y ventura de la patria; pero un deber de conciencia me obliga a manifestar respetuosamente que no me sería posible admitir tan elevado cargo porque mis muchos años y mi poca salud no me permitirían su buen desempeño. // Dios guarde a V.E.muchos años. // Logroño, 15 de mayo de 1870".