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Proclamación Primera República
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Carlos Amusco Echarri
1873
E s uno de los pocos riojanos que vivió la proclamación de las dos Repúblicas. La primera, muy joven, como protagonista destacadísimo y la segunda en plena ancianidad sin ningún protagonismo.
Simbología sobre la República

INDUSTRIAL DEDICADO AL CAMPO

Carlos Amusco presume -como otros muchos- de las recompensas que reciben por sus productos en las Exposiciones internacionales, nacionales y regionales. Cuando en Logroño se celebra, en los locales del nuevo Instituto una Exposición regional en el año 1897, alcanza distinción con el premio de una medalla de oro por la presentación de una Memoria relacionada con sus productos para la mejora del campo, con el título de "Memoria Agrícola".

Es una publicación regeneracionista sobre la agricultura regional riojana en la crisis agrícola finisecular. En ella se expone la necesidad de modernización del sector agrícola de la provincia para lo que es necesario recurrir a la utilización de las nuevas técnicas y los modernos medios.



VER LIBRO Iª REPÚBLICA

La primera manifestación firmada por Amusco es del año 1870 y se refiere al nombramiento de Amadeo como rey. Y en esta línea y temática continúa un año después al relatar los preparativos para los festejos de la visita de Amadeo a Espartero en Logroño. Previamente, desde principios de 1871, es electo por votación popular Diputado Provincial del Distrito de Navarrete y estará en el cargo hasta el final de la Republica. Este cargo le otorga un señalado protagonismo en la política republicana desde una institución fundamental en la política provincial. Aquí está cuando se proclama la República Democrática Federal y como Presidente de la Diputación Permanente participa en el Homenaje de la Proclamación de la República en Logroño en el mes de junio de 1873 encargándose del discurso de los festejos.

Después de la Restauración Amusco está en todos los enfrentamientos entre correligionarios que se suceden en la provincia de Logroño hasta finales del XIX. Se suma, con personalidades destacadas del republicanismo histórico, a las protestas que se siguen después de unas informaciones publicadas por el periódico 'El Imparcial', en el otoño del 1878, en el que en una docena de artículos se explica la situación general de la provincia de Logroño en numerosos aspectos.
El único artículo protestado es el que se refiere a la situación en que están los partidos políticos de la provincia y sólo a los datos relativos sobre los líderes de 'la democracia histórica'. Las alabanzas a Alberto Ruiz y Royo por parte del periodista terminan en acusaciones de todo tipo al que había sido el líder sin discusión desde antes de Sexenio y la República.
En esta línea de actuación se mantiene durante años teniendo siempre como adversario a Alberto Ruiz, y a su grupo de compañeros, que les excluyen de sus relaciones.
Cuando se suavizaron los conflictos y se unieron -con la excepción de los posibilistas de Castelar- , siguieron obteniendo triunfos con lo que Carlos Amusco fue elegido Diputado provincial en diciembre de 1882, puesto que renovará en 1888. por el Distrito de Navarrete. A partir del verano de 1891 Carlos Amusco hace público en un comunicado, en el que anuncia que "queda retraído de la política". y ya no vuelve a ocupar cargos en la política activa, aunque sí participa en reuniones y asambleas del partido.

Desde su profesión de industrial llega a la Junta de la 'Cámara del Comercio' de la ciudad de Logroño en 1899 para terminar siendo durante los primeros años del nuevo siglo su Presidente e integrarse como Vocal Nacional, del ramo industrial, en 1900 en la Asamblea Nacional de Cámaras en Valladolid del año siguiente y miembro de la Junta Permanente y del Directorio Nacional. Tomó parte muy activa en actividades de 'La Unión Nacional' y por él empezaron los embargos en Logroño por negarse a pagar los tributos.

También en el año 1900 se vio su nombre en la prensa nacional por lo que vino en llamarse "La catástrofe de Cáceres". En el mes de julio se hunde la fábrica de abonos químicos -como vemos en el anuncio que incluimos y otros muchos muy similares en la prensa local de La Rioja- que Amusco tenía en Aldea-Moret en la provincia de Cáceres con el resultado trágico de cuatro "honrados obreros" muertos que quedaron sepultados entre los escombros por el gran peso que tenían los productos elaborados en ella acumulados.