¡Cualquier local fue bueno! En la mayoría de las poblaciones
riojanas se habilitaron o se construyeron locales para "poner"
películas. La magia de las imágenes en movimiento se extendió muy pronto.
Este
inquieto político riojano se
acercó a un gran numero de temas, y entre ellos también al cine y a la fotografía.
En el caso del cine, reflexiona sobre las poderosas influencias que este medio, y otros
similares, tendrán sobre la moralidad y la cultura pública. Y lo hace desde
la tribuna del
Boletín de la "Real Academia de Bellas Artes"
de la que era miembro muy activo.
Las páginas de esta "obrita" rezuman optimismo liberal por
todas partes, sobre el cine. Se opone a todos los que acumulan prevenciones
y miedos en exceso negativos, y lo anatematizan como algo en extremo pernicioso.
Por el contrario él encuentra que el cine es un espectáculo muy
educador y un gran medio para transmitir la cultura, además de gozar
de otros elementos externos como la distración, el buen gusto, y sobre
todo la baratura.