Nació en Córdoba de Tucumán el 4 de junio de 1809, cuando su padre, marino de guerra, estaba destinado en las colonias americanas. Su madre, Petra de Irigoyen, era riojana, natural de Alesón, y su padre, Juan, cántabro. El triunfo de los independentistas americanos, que fusilaron a su padre en agosto de 1910, hizo volver a su madre a España en el año 1814. Murió en Madrid el 5 de noviembre de 1895.
Se formó en la Academia de
Artillería. Sus primeros ascensos en la carrera militar, como sucedió
con otros militares españoles del momento, se dieron en la primera Guerra
Carlista, en la que fue ayudante de los generales en Jefe del Ejército
del Norte, Valdés, Córdoba y Espartero. Este último le
nombró Jefe de los escuadrones de su escolta, además de Coronel,
y le relacionó con la que sería su mujer: la hermanastra de la
propia mujer de Espartero.
La ejecución por Espartero en 1941 de su compañero de armas y
amigo, general Diego de León, le llevó al retiro, y sólo
se reintegró cuando Espartero partió para el exilio en 1845. En
los años de la "década moderada" pasó desde Brigadier
hasta Teniente General, desempeñando distintos cargos militares, tales
como Capitán General de las provincias vascongadas (1845), comandante
general de las tropas destinadas a sofocar la rebelión de Galicia (1846),
Director General de Caballería (1847 y 1853), Capitán General
de la Isla de Cuba (1850). Durante todo el año anterior al bienio progresista
intrigó contra el Gobierno por que tuvo que partir para el exilio, aunque
fuera por poco tiempo.
El gobierno del Bienio le nombró de nuevo Capitán general de la
Isla de Cuba desempeñando el cargo hasta 1859, lo cual le supuso la concesión
del título de Marqués de la Habana en 1857. Cerró su carrera
militar en 1867 ascendiendo a Capitán General. Finalmente, en abril de
1874, fue por tercera vez nombrado Capitán General de la Isla de Cuba.
Inició su carrera política como Diputado a Cortes por el Distrito de Logroño en 1845, siendo Vicepresidente del Congreso de los Diputados en 1847. Fue Ministro interino de Ultramar y de Marina en 1864 y Ministro de la Guerra en 1865, así como Presidente del Consejo de Ministros, además de Ministro de la Guerra e interino de Marina, en los momentos previos a la revolución de septiembre de 1868, lo que le supuso el exilio durante el sexenio. Después del golpe de Pavía se reintegró a la vida política y en 1877 fue nombrado Senador Vitalicio. Cerró su carrera política dentro del partido fusionista llegando a ser Presidente del Senado en dos ocasiones (1881-1883 y 1886).
Sus tres mandatos como Capitán
General de la Isla de Cuba le hicieron un especialista en este tema. Su primer
libro impreso en 1853 lo hace con el título de Memoria acerca del
estado político, gobierno y aspiraciones de la isla de Cuba. Después
de su segundo mandato como Capitán General de Cuba publicó en
1859 Ensayo sobre la situación política de la Isla de Cuba.
Su tercer mandato se cerró con la publicación de Memoria sobre
la guerra de la isla de Cuba.
Murió en Madrid el 5 de noviembre de 1895.