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Riojanos ilustres

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Patricio Escobal en Nueva York
Mujer de Escobal
María Teresa Castroviejo Briones

María Teresa, hermana del universalmente famoso optalmólogo Ramón Castroviejo Briones, está casada con Patricio Escobal desde enero de 1935.
Con él marchará y vivirá en al exilio americano en Nueva York durante la Guerra Civil y el franquismo.


Hijo de Escobal
Pedro Escobal, junior

En 1972 dice de él Tico Medina en el 'ABC' esto: "es uno de los hombres que más tiene que ver con el proyecto "Apolo" de los que más sabe de la luna". El reportaje, de 4 páginas, no tiene desperdicio.

Pedro R. Escobal Castroviejo nació en la Calle Once de Junio de Logroño poco antes de arrancar la guerra. Terminó en el exilio estadounidense como su familia. Allí triunfó como científico en el área de la aeronáutica espacial.


Defensa central
Tribuna de Las Gaunas

Durante la temporada 1933-1934 -en la IIª República-, antes de la desaparición del Club Deportivo Logroño, Patricio Escobal fue defensa central del equipo . Con él se gana el Campeonato Regional de Guipúzcoa en la temporada de 1933-1934.

"Las Sacas", testimonio de la represión franquista.
Patricio Escobal López

Dicen que aún está por escribirse la novela de la Guerra Civil española. Igualmente afirman que existen algunas muy meritorias, entre las cuales, siempre aparece "Requiem por un campesino español", de Ramón J. Sender. Y parece que, en el empeño por alcanzarla, se están escribiendo en los últimos años algunas obras que gozan de gran aceptación. Quisiera recordar de Manuel Rivas "El lápiz del carpinter"· y de Cercás, "Soldados de Salamina".

Sobre los meses de la represión riojana hay publicada una obra -¿novela? ¿testimonio?- desde hace décadas, que cumple con el papel local de producción temática literaria de la Guerra Civil referido al espacio de la ciudad de Logroño. Su título es "Las Sacas", y está escrita por un logroñés, el ingeniero Patricio Escobal, que resulta especialmente interesante, por su trayectoria vital y profesional.


Yo he leído la edición que en los años ochenta se hizo de ella en Logroño. Hoy -año 2005- existe una edición revisada y actualizada por María Teresa González de Garay.



Personalidad del autor

Patricio Escobal, el autor, había sido la envidia, durante la dictadura y la IIª República, de los "jóvenes bien" de las clases económicos "más pudientes" de la ciudad de Logroño, absolutamente legos de recursos intelectuales y de atracción personal. Sus condiciones intelectuales le habían llevado a alcanzar el título de Ingeniero y sus cualidades humanas a gozar de múltiples admiradores y admiradoras. Pero en especial fueron sus destrezas deportivas, que le posibilitaron ser jugador del Real Madrid y de la selección nacional, además del Club Deportivo Logroño, las que más envidiaron.



Así que cuando en los años de la IIª República llegó a Logroño, y ocupó el puesto de ingeniero en el Ayuntamiento, tuvo sus problemas con los más chulescos de estos grupos sociales. Si además añadimos su condición de afiliado al recientemente creado Partido de Izquierda Republicana de la ciudad, no debe extrañarnos que con la sublevación contra la Repúblcia terminara en la cárcel.

Pero las cualidades que acumulaban la envidia quizás también le sirvieron para poder salir con vida en unos momentos que no fueron nada fáciles. Cuando estuvo en New York sacó tiempo a sus ocupaciones para escribir el libro que resulta hoy un testimonio personal de gran transcendencia de la época sobre la que tratamos y de la represión durante la Guera Civil en la ciudad de Logroño.


El libro

El libro recoge -dicho en síntesis muy apretada- las peripecias y penalidades del autor durante los primeros meses de prisión en distintos "lugares habilitados", o sea, cárceles de la ciudad. Así como los días pasados en el País Vasco antes de partir para el exilio neoyorquino.

Pero su interés está en los relatos que se recogen sobre las tediosas, desesperantes, inquietantes y angustiosas jornadas de cárcel del estío de 1936. Asimismo en la pintura que hace sobre los ensoberbecidos cabecillas y liderillos de la ciudad y su acercamiento hasta el mundo de los recluidos. Los párrafos dedicados a las tarde-noches y a los momentos previos a la llegada de los ejecutores con la lista para "sacar" a los presos a "darles el paseo", que significaba la muerte en la tapia o pareje de cualquier lugar, son realmente escalofriantes.


Primera edición en castellano
Portada dedicada a Escobal