
Desconocemos la existencia de un plano de "Logroño" completo con anterioridad a éste de Francisco Coello de Portugal del año 1851.
De cualquier forma, con la excepción del Convento de La Trinidad -que ya había sido demolido antes de este Mapa, por los daños del incendio al marchar las tropas francesas en febrero de 1808- el resto de espacios conventuales y civiles siguen situados en los mismos lugares que cuando estuvieron acuarteladas las tropas francesas en el sexenio napoleónico (1808-1913).
| Nº | Convento | camas | soldados |
| 1 | San Francisco | 252 | 504 |
| 2 | El Carmen | 100 | 100 |
| 3 | La Merced | 116 | 232 |
| 4 | Valbuena | 136 | 272 |
| 5 | La Trinidad | 180 | 360 |
| T | cinco | 784 | 1.468 |
| Fuente: | AAL |
Los suministros de todo tipo fueron aportados por los vecinos de Logroño y de las poblaciones de los alrededores. Principalmente fueron los siguientes: camas y otros utensilios para la alimentación de los soldados; pesebreras, cebada y paja, principalmente, para los caballos. El Intendente de la capital de la Provincia, en estas fechas Soria, promete 80.000 rs. para todos los gastos.
En el Palacio del Obispo se hospeda el General francés
El primer acantonamiento de tropas francesas del invierno de 1808 explicado, fue la base de todos los alojamientos posteriores hasta el final de la guerra, sean de columnas en tránsito -lo más frecuente- o de unidades acuarteladas. La única baja es el Convento de La Trinidad inutilizado después del incendio del 6 y 7 de febrero.
Los conventos, pues, y algunos otros espacios -sobre todo para los Jefes militares-, solventaron uno de los grandes problemas de la ciudad en los años de guerra: el de acoger a soldados y a su pertrechos, en especial a los animales que arrastraban consigo, bien con fines propiamente milares o de abituallamiento. Recordemos que Logroño cuenta en estas fechas con unos seis mil habitantes y en algunas ocasiones estuvieron alojados en él hasta 20.000 soldados con todo lo que arrastraban.
La agudización bélica posterior a las insurrecciones del mes de mayo incrementó las necesidades de locales, y a los seleccionados por el Capitán que estuvo en la ciudad el Año Nuevo de 1808, se añadieron otros en cada una de las circunstancias. Son estos: el del Colegio o Seminario Conciliar [número 6] al sur y el de "las religiosas carmelitas" extramuros.