El control político de la provincia de Logroño, desde 1881 hasta la Guerra Civil, por la familia de Sagasta es un modelo puro del caciquismo español de esta época histórica.
Después de que Sagasta llegara a Presidente del Gobierno durante la Restauración, es decir, en 1881, el propio Sagasta y sus familiares contralan los cuatro Distritos electorales de la provincia de manera casi absoluta y omnímoda.
Para su análisis vamos a distinguir tres generaciones que se turnan cronológicamente en los escaños del Congreso de los Diputados: la generación del propio Sagasta (primera generación sagastina), la de los hijos de sus familiares (segunda generación sagastina) y las de los hijos de estos últimos (tercera generación sagastina).