La historia de los locales de bailes durante el siglo XX es fácilmente reconstruible porque estos espacios de espectáculos estuvieron muy controlados, tanto desde el punto de vista económico -cuotas de Hacienda-, como desde la búsqueda de la ortodoxia moral.
1928
En las declaraciones a Hacienda de este año se cuantifican como locales dedicados especificamente al baile un total de 16 espacios distribuidos por toda la provincia. Con toda seguridad podemos afirmar que se celebran también bailes en otros salones que programan exhibiciones cinematográficas, así como también en aquellos considerados como polivalentes. La oferta de sesiones de bailes es una de las más abultadas dentro de diferentes géneros que se recogen en las carteleras de ocio.
1928
1935
1939
1942
Hemos elaborado, en tecnología flash, la animación de la izquierda, en la que encontrarás las poblaciones que ofrecieron bailes durante la II República. Están clasificadas por poblaciones de cada una de las comarcas, tal como se comprueba en el mapa de la presentación.
En la Rioja Alta son diez
En la Rioja Media totalizan siete, más la capital
En la Rioja Baja el total llega hasta ocho
En la Sierra se quedan en cuatro: Ezcaray, Anguiano, Torrecilla de Cameros y Enciso
El total provincial es de TREINTA
1935
1939
El final bélico de la Guerra Civil supuso urgencias de recuperación demográfica, y se notó de inmediato en la proliferación de locales para funciones de bailes.
En Julio de 1939, y durante todo el verano, en la capital se organizan en el Suizo, Los Leones, La Playa (junto al Ebro) y Bolero. En diciembre se suma el Salón Continental y en la primavera del 40 regresa el mítico Alhambra. En el verano de 1940 hay funcionado en Logroño capital cinco bailes, que progresivamente van muriendo, aunque se añade también en el 41 el Gran Hotel. En la primavera de 1943, en pleno éxito de las raquetistas, sólo resistía el Alhambra hasta que a mediados del enero del 45 volvía al cine. En temporadas muy breves funcionan algunos otros sin demasiado éxito, incluyéndose el Beti-Jai que ha abandonado la raqueta. Desde 1946, atemperadas la necesidades de reproducción, el baile se debilita en la ciudad.
En diciembre de 1942 posiblemente se encuentre la cima de locales de baile en la provincia. Son treinta, según estos datos: Ausejo (Servando Preciados), 2 Autol (Modesto Jiménez y José Eguizábal), 2 Aldeanueva de Ebro (José Flameneo y Samuel Ruiz), Agoncillo (Lázaro Nájera), 2 Arnedo ("La Unión" de Bienvenido Martínez y Principal de Donato Pérez), Briones (La Armonía), Berceo, Casalarreina (Baile Teatro de Silvestre Llerena), Cenicero (Unión Juventud de Santiago Frías), 2 Calahorra (La Terraza y Baile Goya de Octavio Marín), 3 Cervera de Río Alhama (Sociedad de la Banda de Música y Luis Arnedo), Enciso (Hilario Domínguez), Grávalos (Federico Royo), Haro (Ideal Jazz de José María Bacigalupe), Navarrete (Félix Moreno), Nájera (Baile Cinema Club de Francisco Loma-Osorio), 2 Pradejón (La Unión y La Amistad), Quel (Gonzalo Rada), Rincón de Soto (Aurora Apesteguía), San Asensio (Román Gascó Pérez), Santo Domingo (La Riojana de Isidoro Salas), Torrecilla de Cameros y Zarratón (Constantino Pinedo)
1942
1970
Los bailes fueron progresivamente eliminándose, pero aún en este año, en el fichero de control de locales de la Junta de Protección de Menores se encuentran censados como bailes un total de 23 distribuidos por las siguientes 16 poblaciones, ofreciendo unas 6.000 entradas: